Michael Moore acaba de recibir la Palm d'Or en Cannes. Dejándonos llevar por los números de su film anterior ("Bowling for Columbine": 40 millones, en taquilla solamente, a cambio de una inversión de 3.2 millones), sin duda su más reciente documental, "9/11 Fahrenheit", generará cantidades absurdas de dinero para la familia Moore-Glynn y su distribuidor Miramax (M&M).
- Absurdas en proporción a lo que ganó quien subió a montar unas luces o una cámara (seguro no lo merece porque quien verdaderamente toma los riesgos en cualquier producción, la True-Joliwud-Star®, es el empresario). -
Nos parece importante que este personaje, independientemente de los motivos que pueda tener - ¿algún otro negocio correrá mejor bajo tutela Demócrata? - esté publicando este tipo de material. Sin embargo no compartimos la visión optimista de un Hollywood - o un Michael Moore - humanista. Tampoco parece probable, luego de observar la reacción de la derecha estadounidense a algo como "Bowling for Columbine", que muchos Republicanos vayan a firmar "X" debajo del burro luego de un saturday night at the movies.
Quizá haya que mantener en perpectiva que la raíz de la mayoría de los problemas importantes que todavía enfrentamos los habitantes de este satélite (la invasión de un país por otro o el individuo que mata 4 frente a una discoteca) tienen como base las desigualdades materiales, ya sea a escala personal, nacional o cualquiera "de las del medio". Resulta tan responsable quien gana miles de veces lo que gana el humano promedio como la revistica que celebra y fomenta en las filas de los débiles de cabeza el deseo de llevar el tan-escasamente-nuevo-u-original True-Joliwud-Star-Lifestyle®.
En este documental, Moore no se opone al capitalismo, ni a Hollywood, ni a las corporaciones (como su anterior The Big One,
http://imdb.com/title/tt0124295/ ), ni a nada que no sea la muerte innecesaria de miles de soldados del mundo a cuesta de una gran mentira disfrazada con un turbante.
Me parece que el término "Joliwud" [sic] no es intercambiable con los nombres de los grandes festivales y muestras de cine del mundo como lo son Cannes, la Berlinale, Toronto y Sundance, de hecho son a
veces hasta antagónicos en sus principios y su modus operandis. Sí, es verdad, están sumamente politizados, y hay literalmente millone$$ fluyendo en su entorno, pero aún así el reconocimiento a la excelencia artística o técnica no tiene nada que ver con el presupuesto de una producción, ni mucho menos con cuanto dinero generó la taquilla (i.e. Academy Awards), puesto que estos festivales ocurren mucho antes de la distribución comercial del producto.
Publicado por: Anónimo | 2004.05.26 en 03:18 p.m.
Nos parece bien el asunto de las películas, está muy bien; sin embargo mucha gente anda celebrando a este individuo como la izquierda fulminante de Joliwud - como si Joliwud tuviera izquierda - y eso nos ha parecido una reverenda papanatada, además de algo muy peligroso. Cunde el optimismo entre la burguesía bohemia.
Estimamos responsable principal de la violación de la soberanía de los pueblos (e.g. la invasión de Iraq, o del limbo palestino por Israel) el comportamiento de algunos individuos que acumulan una cantidad de bienes absurdamente desproporcionada a la que acumula el ser humano promedio y al sistema que lo celebra y promueve (i.e. los arquitectos de la publicidad y la mercadotecnia). Puesto muy burdamente: Si el presidente de los EEUU y sus inversionistas se conformasen con 4 casas de verano y tres choferes cada uno, ¿habría invasión de qué hablar?
Basado en esto y la apreciación que hacen las izquierdas de este personaje, me parece peligrosísima la contradicción que existe entre producir documentales que denuncian invasiones y obtener 13 veces lo que se invirtió originalmente en la producción de los mismos (Moore gastó 3.2 millones en producir "Bowling for Columbine", a cambio recibió 40 millones - en taquilla solamente -, 36.8 millones de dolares limpios para su bolsillo por hacer una película.) ¿De qué estamos hablando?
Más peligrosa aún, a nuestro entender, es la trivialización de estos problemas frente el ojo de las masas - zurdas y otras - por el asunto de tener a este portavoz millonario documentando una condena a acciones cuya raíz principal se puede hallar en la acumulación desproporcionada de bienes que, irónicamente, en su caso resulta de la venta de su documental-producto. La imágen de una serpiente que se muerde la cola nos salta encima.
Este fenómeno de "trivialización por asociación" se puede observar ya en varios anuncios, por ejemplo de la marca "Diesel": http://www.stayfreemagazine.org/images/14/leslie/diesel.jpg, http://sachsreport.com/diesel%20jeans%20ad%20cool%20hunter%20enclyopedia.jpg y nuestra revista favorita "Sonámbulo" [http://www.mannonnetwork.com/noctambulo/]. Diesel trivializa asuntos contemporáneos importantes incorporándoles de modo superficial a sus anuncios, Sonámbulo trivializa lo que escribe (que en la mayor parte de los casos es bastante trivial ya de por sí) rodeándole de anuncios.
Publicado por: MetaInformaciones | 2004.05.26 en 03:28 p.m.
Dudo mucho que la izquierda decente vea en un autoproclamado cristiano practicante a un nuevo líder. Creo que no hay que sacar las cosas de proporción, el apoyo que está recibiendo es muy merecido (incluso comedido), no hay que alarmarse. Me parece de una terrible ingenuidad, por otra parte, pensar que este señor quiera (o pueda) desvincularse de la lógica del mercado. Creo que está incrito en esta lógica y que de tripas ha hecho corazones... que no sea lo más radical, es obvio, que no sea lo que hubiéramos querido, también. No hay porqué ir de purista, el hombre ha hecho lo que ninguna propaganda anti-derechas ha hecho: recibir plusvalías. No creo que sus ganancias signifiquen nada, él actúa como si no tuviera precio, y eso nos calma.
"[...] la contradicción que existe entre producir documentales que denuncian invasiones y obtener 13 veces lo que se invirtió originalmente en la producción de los mismos".
Un pelotero cobra millones y millones, y ese NO es el problema, el problema es lo que el béisbol genera por que un chorro de imbéciles no se pierden ni un juego. Si fuéramos más honestos, deberían cobrar el doble de lo que cobran... y así todos los trabajadores, claro. Si lo vemos así, tal vez el Moore esté no tan bien pagado en proporción al favor que hace.
Eso es lo que se me ocurre. No hay en absoluto indicio alguno de contradicción, todo lo contrario, hay una perfecta adecuación. Repito, que el tipo se nos quede a medio camino para el martirazgo (palabra que no sé si existe) no nos puede nublar.
Publicado por: Anónimo | 2004.05.26 en 03:34 p.m.
Asumiendo que exista tal cosa como una izquierda "decente" y otras izquierdas más no-sé-qué, entendemos que la situación que planteamos en el mejor de los casos, distrae (¿entretiene?) a ambos grupos. Sin necesidad de pensar en un nuevo líder para los zurdos, orbita alrededor de Moore un cúmulo extendido de personas muy complacidas con lo que se está "haciendo". Esta complacencia toma en las "segundas izquierdas" la forma "estamos por buen camino, Hollywood y este millonario seguro nos ha salvado del tirano"; la "decente" anda quizá demasiado distraida para notar esto - quizá sean las luces, o el cansancio. -
Los recursos materiales son finitos. Si pensamos en modificaciones a la lógica del sistema, que permitan, mediante el mecanismo n, una distribución más equitativa de estos, por necesidad no podrán existir individuos ganando la cantidad de dinero que ganan los peloteros, las supermodelos, los deterministas tecnocráticos o directores de películas en Hollywood. Creo que sería sumamente ingenuo pensar que puedan existir multimillonarios sin invasiones y otros atropellos.
La contradicción ocurre al momento de intentar adecuar la denuncia del sistema al sistema mismo (este componente del intento es muy acertado) _y_ durante el proceso beneficiarse de esto de un modo que refuerza la falsiforme idea de un sistema que no invade y atropella _y_ contiene individuos-miembro multimillonarios. En ningún momento proponemos sustraer a Moore de la lógica del mercado, sí proponemos una adecuación de los beneficios obtenidos por su servicio a la forma que necesita tomar el sistema para aminorar la necesidad de su crítica (el efecto).
Puesto de otro modo, Moore podría, sin desvincularse de la lógica del mercado, disipar los efectos contradictorios de sus acciones aceptando una compensación menos extraña a la recibida por el ciudadano promedio por sus servicios, e.g. $200,000.00 por película en lugar de $36,000,000.00 si nos limitásemos a pensar en el ciudadano estadounidense, las cifras no son realmente importantes, sí lo es la relación. Sin la modificación de este componente cualquier plusvalía obtenida (imaginaria o real) es fácilmente opacada por el efecto de distraer a las izquierdas de pensar y actuar sobre un problema fundamental, que se expresa como síntoma por medio de la ejecución del segundo componente del intento de Moore.
Creo que el modelo que deduce la existencia del pelotero multimillonario a partir de la del fanático que no se pierde un juego es muy limitado. Faltarían razones para la existencia del fanático, quizá haría falta entre otras cosas preguntar: ¿el fanático estadounidense contemporáneo se identifica con con un equipo, o con un equipo de jugadores millonarios?
Me parece una decisión muy acertada el emplear un medio popular (el cine de Hollywood) para transmitir memes que llevan décadas habitando otros mucho menos populares. Sin embargo entiendo por lo que expongo arriba que esto en su forma actual podría estar dañando muchísimo más de lo que podría estar aportando. Como ejemplo de los efectos de un tipo de confusión similar, a nivel local, podríamos estudiar la relación entre la relevancia internacional del producto cultural puertorriqueño con la colonia de artistas-pensadores-sociólogos Coors-Light auspiciada por algunas publicaciones locales.
Publicado por: MetaInformaciones | 2004.05.26 en 03:46 p.m.